La sesión comienza este martes a las 16 y se extenderá durante la madrugada. Quiénes son los ausentes y los que todavía no definieron su voto.
- Los indecisos por el aborto
Según recopiló el sitio Parlamentario, entre los indefinidos se encuentran el oficialista Edgardo Kueider y la radical Stella Maris Olalla, dos entrerrianos que no eran senadores en 2018 y se desconoce la orientación de su voto. Aunque nunca se pudo confirmar un trascendido sobre su rechazo al proyecto, Kueider había firmado el dictamen en disidencia. Por su parte, la senadora de Juntos por el Cambio, no lo firmó y podría interpretarse como un rechazo, aunque también le serviría para estirar el suspenso.
La rionegrina Silvina García Larraburu es otra de las indefinidas, pero solamente porque no ha confirmado públicamente qué hará. En 2018 había votado en contra y se diferenció entonces de sus pares kirchneristas. En tanto, ahora firmó el dictamen y podría haber reconsiderado su postura.
Se suma a la lista de indefinidos el salteño Sergio «Oso» Leavy, quien rechazó el proyecto en 2018 como opositor. Sin embargo, hizo crecer la sospecha de un cambio de postura luego de una reunión que mantuvo hace dos jueves con Alberto Fernández en la Casa Rosada, tras la cual se mostró absolutamente ambivalente en una entrevista que le hicieron en su provincia. «Estamos debatiendo, no es una decisión tomada», dijo sobre lo que hará el 29.
- Pedidos de cambios al proyecto
La neuquina Lucila Crexell es la quinta indefinida. En 2018 se abstuvo de votar, y ante el debate de este lunes mostró señales que la ponían más cerca de votar a favor que en contra, luego de considerar favorable la despenalización. Sin embargo ponía reparos relacionados con las semanas hasta las cuales se podría realizar la interrupción del embarazo. Ella aceptaba hasta la semana 12, cuando el proyecto oficial señala la 14. Eso no cambió y entonces su postura tampoco habría mutado respecto de 2018.
En el conteo de los indecisos habría una luz de ventaja por la aprobación, pero entre los «definidos» prevalecen dudas sobre su adhesión.
El rionegrino Alberto Weretilneck expuso sus reparos el jueves antes de la firma del dictamen, al pedir modificaciones, asegurando que la ley así sería «inviable». Desde la Rosada lo llamaron para pedirle reconsiderar su postura, garantizándole que sus reparos serían atendidos a la hora de la reglamentación. Sin embargo, las correcciones que promueve son demasiado profundas como para confiar convencido en esa promesa. Es un voto verde, pero insiste con los cambios y su postura atrajo la de otros senadores, como Kueider, que tomó esos argumentos para justificar su disidencia.
Del lado «verde», el radical catamarqueño Oscar Castillo, quien votó a favor en 2018 pero ahora guarda silencio, mantendría la postura de hace dos años pero había trascendido que estaba analizando abstenerse.
Del mismo modo, la cordobesa Laura Rodríguez Machado, quien estuvo a favor en el debate anterior, no firmó el dictamen, aunque fuentes cercanas a la senadora del PRO aclararon que lo había hecho para evitar presiones. Asegura que Mauricio Macri no les ha pedido que voten en contra para infringirle una derrota al Gobierno, al tiempo que aclara que anunciará directamente en el recinto lo que hará, cuando le toque hablar.