Jackson James Rice, tenía 18 años y una plaza asegurada en París.Falleció en una práctica de buceo.
Una tragedia opacó la previa de los Juegos Olímpicos de París y sacudió al mundo del deporte: Jackson James Rice, kitesurfista que iba a representar a Tonga en la competencia, murió ahogado mientras hacía buceo con sus amigos a 39 días de la gran cita.
El atleta de tan solo 18 años decidió poner en práctica una técnica conocida como apnea, que consiste en sumergirse sin elementos que simplifiquen la respiración bajo el agua
A través de un sentido posteo, sus familiares lo despidieron en las redes sociales, donde destacaron su calidad humana y su gran destreza como deportista, que lo llevó a conseguir, por primera vez, una plaza en una competencia de tal envergadura. «Era un kitesurfista increíble, habría llegado a los Juegos Olímpicos y habría salido con una gran medalla brillante«, posteo su hermana en sus redes sociales.
Todo indicaría que perdió la consciencia por la falta de oxigeno y no logró pedir ayuda.
