El Día Mundial del Cerebro se celebra cada 22 de julio y, este año, la misión es abordar la “Salud Cerebral para Todos”, ya que la humanidad sigue enfrentándose a las pandemias, las guerras, el cambio climático y un sinfín de trastornos que afectan a las personas.
Este 2022, la WFN promueve como pilares de la efeméride la concientización, la prevención, la promoción de políticas públicas, educación y acceso a los recursos, el tratamiento y la rehabilitación.
“La salud cerebral se podría definir como la preservación de la integridad cerebral y de la función mental y cognitiva”, detalló Ricardo Maiola, neurólogo del Hospital de Clínicas e integrante del Programa de Parkinson y Movimientos Anormales.
Si bien el especialista reconoce que existen factores de riesgo no modificables, como la edad y la genética, es posible actuar sobre otros como la alimentación, la medicación, el déficit de vitaminas, las apneas de sueño (detención transitoria de la actividad respiratoria) y el entrenamiento cognitivo.
RECOMIENDAN PROPONER DESAFÍOS AL CEREBRO PARA EVITAR PATOLOGÍAS
Proponerle desafíos al cerebro, que pueden ser más simples como usar la mano que no se utiliza habitualmente para actividades cotidianas o hasta estudiar idiomas, y sostener una vida saludable son actividades que recomiendan neurólogos para mantener las funciones cognitivas y evitar enfermedades neurodegenerativas como la demencia, que según la OMS va en camino a triplicarse.
Virginia Pujol Lereis, subjefa del Centro Integral de Neurología Vascular del Instituto Fleni, informó que llevar un estilo de vida saludable desde la infancia, es decir, controlar la presión arterial y los niveles de glucemia, no fumar, tomar alcohol moderadamente, mantener una actividad física, manejar las situaciones de estrés; ayuda a prevenir muchas enfermedades neurológicas.
Para la especialista, sostener una actividad cognitiva desde los 30 o 40 años permite “tener muchísimo menos riesgo de presentar en la adultez diferentes tipos de demencia”.
En este sentido, la neuróloga dijo que si una persona mantiene la actividad cognitiva en funcionamiento se crean redes neuronales que permiten que los efectos del envejecimiento sean menores.
“La actividad cognitiva son los desafíos para el cerebro. No solo una actividad intelectual compleja como estudiar una carrera o aprender un idioma sino hasta una actividad artística como bailar, o física que nos ayude con la coordinación, o poder romper con las acciones que hacemos cotidianamente como usar la mano no hábil para peinarse y cepillarse los dientes, hasta cambiar la rutina de los caminos que hacemos”, enumeró.
Por ello, reforzó la idea de que todo lo que implique un reto es un gran estímulo para mantener las funciones cognitivas, al igual que “proponer pequeños desafíos al cerebro le da fortaleza para el futuro”.
