El Libertador de América, fundamental en las independencias de Argentina, Chile y Perú, falleció el 17 de agosto de 1850.
El general José de San Martín, un correntino inquieto que nació Yapeyú, es el gran prócer argentino y –por qué no– de toda Latinoamérica. Sus campañas revolucionarias fueron decisivas para las independencias de Argentina, Chile y Perú.
Vivió y estudió en España, también pasó por Londres y ya en Argentina creó el Regimiento de Granaderos a Caballo (que hoy lleva su nombre) con el cual logró el triunfo en el Combate de San Lorenzo. También fue gobernador de Cuyo.
Se le encargó también la jefatura del Ejército del Norte, en reemplazo del General Manuel Belgrano, donde diagramó su estrategia libertadora: comprendió que el triunfo patriota solo era posible si eliminaba todos los núcleos realistas en el continente.
Tras la independencia argentina, cruzó la cordillera de los Andes y lideró la liberación de Chile en las batallas de Chacabuco y Maipú. Después, derrotó al ejército español en Pisco y ocupó Lima, donde en 1821, proclamó la independencia del Perú.
Además de su exitosa carrera político-militar, San Martín tuvo una vida personal que también es parte de su historia. En 1812, cuando tenía 34 años, se casó con María de los Remedios de Escalada y en 1816, en Mendoza, nació su hija Mercedes.
