El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo se celebra el 2 de abril. Fue creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, para poner de relieve la necesidad de contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo, para que puedan llevar una vida plena y gratificante como parte integrante de la sociedad.
El objetivo de este día es generar acciones que motiven a reflexionar sobre el autismo, la importancia del diagnóstico precoz, la intervención temprana, la atención integral de la salud de las personas y la implementación de políticas públicas inclusivas en las áreas de educación, trabajo, recreación, vivienda, entre otros ámbitos, destinadas a las personas afectadas y sus familias, abarcando todas las etapas de su vida.
Detección temprana del TEA
Si bien, cada niño o niña es diferente a los demás, existen una serie de patrones comunes del desarrollo infantil que sirven de referencia a la hora de identificar posibles señales de alerta para la detección del TEA, y se relacionan fundamentalmente con la adquisición de una serie de habilidades esperadas en torno a los 12, 18 y 24 meses de edad:
- Antes de los 12 meses: escaso contacto ocular; no muestra anticipación cuando se le va a levantar en brazos; falta de interés en juegos interactivos simples.
- A los 12 meses: no balbucea y no hace gestos para comunicarse (como señalar o decir chau con la mano).
- Entre los 12 y los 18 meses: no responde a su nombre; no mira hacia donde otros señalan; no señala para pedir algo; no muestra objetos; tiene una respuesta inusual ante determinados estímulos auditivos.
- A los 18 meses: no dice palabras sencillas.
- Entre los 18 y los 24 meses: retraso en el desarrollo del lenguaje; falta de imitación (gestos, acciones); tiene formas repetitivas de juego (alinear cosas, abrir y cerrar); ausencia de juego funcional o simbólico; falta de interés por relacionarse con otros niños/as.
- A los 24 meses: no dice frases espontáneas de dos o más palabras.
Estos factores, de forma aislada, no implican que un niño o niña tenga TEA, pero sí hacen aconsejable una evaluación especializada que confirme o descarte el diagnóstico.
