La Policía de Misiones presentó al Gobierno provincial un plan integral de contingencia para anticipar posibles crecidas de ríos, inundaciones y emergencias sanitarias durante el período 2026-2027. La iniciativa contempla la participación de las 15 Unidades Regionales, relevamientos en zonas vulnerables y la coordinación con municipios y organismos especializados para fortalecer la prevención y la respuesta ante eventuales fenómenos climáticos extremos.
La medida se enmarca en un contexto marcado por las recientes crecidas de los ríos y las perspectivas climáticas asociadas al fenómeno de El Niño. Según los escenarios considerados, podría intensificarse entre noviembre y diciembre, con posibles efectos durante los primeros meses del próximo año.
Coordinación provincial ante posibles inundaciones
La presentación del plan contó con la participación del Ministro de Gobierno, Marcelo Pérez; el Ministro de Desarrollo Social, Fernando Meza; el Jefe de Policía, comisario general Sandro Alberto Martínez; y el Subjefe de Policía, comisario general Raúl David Maslowski, quien expuso los principales lineamientos del dispositivo.
También participaron el Subsecretario de Seguridad y Justicia, Víctor Eduardo Maj; el Subsecretario de Asuntos Municipales, José Bautista Schiro; el Subsecretario de Protección Civil, Enrique Parra; y representantes de Defensa Civil. Los jefes de las 15 Unidades Regionales se sumaron de manera virtual.
Bajo la conducción del Gobernador Hugo Passalacqua, la Mesa de Coordinación Operativa ya trabaja en la evaluación de las crecidas actuales, los posibles escenarios futuros y los recursos necesarios para atender eventuales emergencias.
El plan policial se incorpora a ese esquema y prevé la articulación con municipios, iglesias y organizaciones comunitarias, además de las áreas de Protección Civil, Defensa Civil, Bomberos, Vialidad, hospitales y Desarrollo Social.
Relevamientos en zonas vulnerables
Uno de los ejes centrales de la planificación es la recopilación anticipada de información territorial. Las 15 Unidades Regionales ya comenzaron los relevamientos en sectores considerados vulnerables, con prioridad en las zonas cercanas a los ríos Paraná y Uruguay.
Los efectivos deberán identificar a las familias asentadas en áreas inundables, las personas que requieren asistencia especial, las comunidades que podrían quedar aisladas y los caminos que podrían sufrir interrupciones.
Además, se registrarán posibles centros de evacuación, medios de transporte, sistemas alternativos de comunicación y recursos disponibles en cada municipio.
La información se concentrará en una base de datos de la Jefatura de Policía, que permitirá elaborar un mapa provincial de riesgo. Con esa herramienta, las autoridades podrán establecer prioridades de intervención, anticipar evacuaciones y determinar dónde será necesario reforzar la asistencia.
Agua potable, alimentos y atención sanitaria
El operativo también contempla las necesidades que pueden surgir cuando las inundaciones interrumpen los accesos terrestres y dificultan el abastecimiento de las comunidades.
En ese sentido, se relevarán fuentes de agua segura, depósitos, vehículos de abastecimiento, reservas de combustible, medicamentos esenciales y establecimientos que puedan funcionar como alojamientos temporales.
La planificación incluye la coordinación con el Ministerio de Salud Pública para prevenir enfermedades vinculadas con el contacto con aguas contaminadas, la proliferación de mosquitos y roedores, y otros riesgos sanitarios que pueden aumentar durante y después de las inundaciones.
Los municipios y las organizaciones comunitarias tendrán un rol importante en la identificación de necesidades y la asistencia directa a las familias afectadas.
Cuatro niveles de respuesta ante emergencias
El dispositivo establece cuatro etapas operativas: preparación, vigilancia reforzada, preemergencia y emergencia activa.
Cada nivel contempla acciones específicas, desde la actualización de los relevamientos y el monitoreo de los cursos de agua hasta la preparación de centros de evacuación, el despliegue preventivo de recursos y la asistencia a las comunidades afectadas.
La Jefatura de Policía centralizará la información remitida por los comandos regionales para organizar los recursos disponibles y coordinar los requerimientos con los organismos competentes.
Asimismo, se prevén reuniones con intendentes, verificaciones de puntos críticos, identificación de recursos faltantes y actualización permanente de los datos territoriales.
Casi 10 mil policías para cubrir toda la provincia
La Policía de Misiones cuenta con casi 10 mil efectivos distribuidos en todo el territorio provincial. Esa estructura será clave para sostener las tareas preventivas y colaborar ante posibles emergencias climáticas.
La presencia de las 15 Unidades Regionales permitirá mantener contacto con las autoridades locales, verificar caminos y accesos críticos, identificar a las familias expuestas y actualizar los relevamientos en ciudades, barrios, colonias y parajes.
Ante una emergencia, los comandos regionales podrán organizar dispositivos de seguridad, colaborar en evacuaciones, controlar accesos peligrosos, resguardar bienes en sectores afectados y facilitar la llegada de asistencia.
El despliegue se realizará de manera progresiva, de acuerdo con los niveles de alerta, con el objetivo de responder a las contingencias sin descuidar los servicios habituales de seguridad.
Con los primeros relevamientos en marcha, la Jefatura de Policía avanza en la consolidación de la base provincial de información, que será compartida con la Mesa de Coordinación Operativa y los organismos competentes para definir las medidas preventivas y de respuesta ante los escenarios climáticos previstos para 2026-2027.
