Cada 1° de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Criminalística y de la Dactiloscopía, una fecha que reconoce el desarrollo de las técnicas científicas aplicadas a la investigación de hechos delictivos y que tiene un origen directamente ligado a la Argentina.
La elección de la fecha se debe a un acontecimiento ocurrido en 1891, cuando Juan Vucetich, investigador de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, puso en práctica en La Plata un sistema de identificación basado en las huellas dactilares. Ese avance marcó un antes y un después en la identificación de personas y en el desarrollo de la criminalística moderna.
El origen de la efeméride
El 1° de septiembre de 1891, Vucetich confeccionó las primeras fichas dactiloscópicas del mundo, utilizando las huellas de 23 personas procesadas. El procedimiento formaba parte de una nueva oficina de identificación creada en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, donde inicialmente convivió con el sistema antropométrico desarrollado por el francés Alphonse Bertillon.
Vucetich había recibido el encargo de trabajar en un sistema de identificación antropométrica, pero durante sus investigaciones conoció los estudios existentes sobre las impresiones digitales y comenzó a desarrollar un método propio. Finalmente, logró clasificarlas en cuatro tipos fundamentales: arcos, presillas internas, presillas externas y verticilos.
Un aporte argentino a la investigación criminal
El trabajo realizado por Vucetich permitió demostrar el enorme valor de las huellas digitales como herramienta para identificar personas. Su sistema se convirtió posteriormente en el denominado Sistema Dactiloscópico Argentino y fue adoptado oficialmente por la Policía de la Provincia de Buenos Aires en 1894. Más tarde, en 1905, también fue incorporado por la Policía de la Capital, antecedente de la actual Policía Federal Argentina.
Uno de los episodios que permitió comprobar la eficacia del método ocurrió en 1892, en Necochea. Una huella encontrada en la escena de un doble filicidio permitió orientar la investigación hacia Francisca Rojas, quien había intentado responsabilizar a su marido por el crimen. El caso se convirtió en uno de los primeros antecedentes de la utilización de la dactiloscopía para resolver un hecho criminal.
¿Qué relación tiene con la criminalística?
La criminalística es una disciplina científica y multidisciplinaria que utiliza conocimientos y técnicas de distintas áreas para analizar evidencias relacionadas con un hecho investigado. Entre sus campos se encuentran la dactiloscopía, la documentología, la balística, la accidentología y diferentes especialidades de la investigación forense.
En ese contexto, las huellas dactilares representan uno de los métodos históricos más importantes para establecer la identidad de una persona y vincularla con determinados elementos o lugares.
El legado de Juan Vucetich
La importancia histórica de Vucetich radica en haber desarrollado un método sistemático de identificación que tuvo su origen en Argentina y posteriormente alcanzó reconocimiento internacional. Su aporte permitió que un rastro que antes podía pasar inadvertido se transformara en una evidencia científica utilizada para la identificación humana.
Por ese motivo, cada 1° de septiembre la efeméride no solo recuerda la creación de las primeras fichas dactiloscópicas, sino que también reconoce el trabajo de criminalistas, peritos y especialistas en identificación humana, además de destacar el aporte argentino al desarrollo de las ciencias forenses.
