El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia se conmemora cada 24 de marzo en Argentina. La fecha recuerda a las víctimas de la última dictadura militar iniciada en 1976. Además, busca sostener la memoria colectiva, fortalecer la verdad histórica y exigir justicia por los crímenes de lesa humanidad.
El golpe de Estado de 1976
El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas tomaron el poder mediante un golpe de Estado. Desde ese momento, instalaron un gobierno de facto. Durante ese período, el país vivió un sistema de terrorismo de Estado.
Las autoridades de la dictadura aplicaron un plan sistemático de represión. Secuestraron, torturaron y desaparecieron a miles de personas. También apropiaron bebés nacidos en cautiverio. Se estima que hubo alrededor de 30.000 desaparecidos.
Terrorismo de Estado y sus consecuencias
El accionar represivo afectó a trabajadores, estudiantes, militantes y ciudadanos en general. El miedo se extendió en toda la sociedad. Muchas familias aún buscan a sus seres queridos.
Organismos de derechos humanos impulsaron la lucha por la verdad y la justicia. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezaron ese reclamo. Con el paso del tiempo, lograron visibilizar los crímenes y sostener la memoria.
Memoria activa y compromiso social
En la actualidad, cada 24 de marzo convoca a la reflexión. En todo el país se realizan actos, marchas y actividades educativas. Estas acciones refuerzan el compromiso con los derechos humanos.
Las nuevas generaciones cumplen un rol clave. Conocer la historia permite evitar que estos hechos se repitan. La memoria se construye de forma colectiva y permanente.
Democracia y el Nunca Más
Desde el regreso de la democracia en 1983, Argentina avanzó en el juzgamiento de los responsables. La Justicia condenó a muchos de los autores de delitos de lesa humanidad. Este proceso posicionó al país como un referente internacional.
El 24 de marzo reafirma el compromiso con la democracia. También sostiene el valor del “Nunca Más”. La consigna expresa el rechazo a toda forma de violencia institucional.
