En una mañana marcada por la tensión y el profesionalismo, personal de Bomberos Voluntarios de Iguazú llevó adelante un exitoso operativo de rescate en la zona de las 2000 Hectáreas. Un canino de aproximadamente 30 kilos había caído accidentalmente en un pozo de gran profundidad, movilizando de inmediato a las unidades de emergencia.
El alerta ingresó a las 11:05 horas, activando al grupo especializado G.E.R.S.I. (Grupo Especial de Rescate y Salvamento Iguazú). Al llegar al lugar, los rescatistas se encontraron con un escenario complejo: un pozo de 15 metros de profundidad con un espejo de agua de un metro en el fondo, lo que obligó a un despliegue técnico de precisión.
Para garantizar la seguridad, el equipo montó un sistema de trípode y utilizó maniobras de rescate vertical con «ventaja mecánica», permitiendo un ascenso controlado y seguro tanto para el bombero como para el animal. Gracias a esta rápida intervención, el canino fue extraído con éxito y se encuentra fuera de peligro, resultando ileso de la caída.
