La quinta Marcha Federal Universitaria reunió a estudiantes, docentes, no docentes, graduados, jubilados, sindicatos y organizaciones sociales en Posadas, Oberá y Eldorado. Las movilizaciones reclamaron el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y advirtieron sobre las consecuencias de las restricciones presupuestarias para las condiciones de cursada, los servicios estudiantiles y el funcionamiento de las instituciones.
Las manifestaciones también destacaron el papel de la universidad pública en la igualdad de oportunidades, la formación profesional y el desarrollo económico de las ciudades misioneras.
Posadas: el reclamo por el financiamiento y las condiciones de cursada
En la capital provincial, la columna partió desde la zona de El Mástil, sobre la calle Ayacucho, y avanzó hasta la plaza 9 de Julio, donde se realizó el acto central. La convocatoria reunió a integrantes de la comunidad académica, representantes gremiales y distintos sectores sociales que cuestionaron el ajuste presupuestario y exigieron la aplicación efectiva de la normativa vigente.
Durante la movilización, estudiantes expusieron las dificultades que atraviesan en su vida cotidiana. Una alumna de la Escuela de Enfermería señaló que la institución permanece sin comedor desde el año pasado y mencionó esta situación como uno de los motivos de su participación en la marcha.
El testimonio puso de relieve la importancia de los servicios de asistencia estudiantil para sostener la cursada, especialmente entre quienes cuentan con recursos económicos limitados.
También participó un estudiante de la Licenciatura en Análisis Químico y Bromatológico, quien destacó la necesidad de preservar la gratuidad universitaria para que las próximas generaciones puedan acceder a una carrera sin pagar aranceles.
Desde Candelaria, una estudiante del Profesorado en Historia remarcó el valor de la educación superior para quienes representan la primera generación universitaria de sus familias. Su planteo se sumó al reclamo por recursos suficientes para garantizar el funcionamiento de las instituciones.
La convocatoria contó, además, con representantes de ADUNAM y UDA, agrupaciones sociales, jubilados y familias. Los participantes coincidieron en que el financiamiento debe traducirse en condiciones adecuadas para desarrollar las actividades académicas y sostener los servicios universitarios.
Oberá: la universidad como motor de la economía local
En Oberá, la decana de la Facultad de Artes y Diseño, Ivonne Aquino, destacó la participación de docentes, no docentes, estudiantes, graduados, jubilados, productores agropecuarios y vecinos.
La movilización volvió a plantear la necesidad de que los fondos destinados a las universidades lleguen efectivamente a las instituciones, en un contexto que los organizadores describieron como de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Aquino también subrayó que la actividad universitaria tiene un impacto que trasciende las aulas. Según explicó, el funcionamiento de las facultades genera movimiento económico en distintos sectores, como los alquileres, los comercios y las librerías.
En ciudades donde la comunidad universitaria representa una parte importante de la actividad cotidiana, los recursos destinados a la educación superior también repercuten en la demanda de bienes y servicios y en las oportunidades laborales vinculadas directa o indirectamente con las instituciones.
La decana manifestó su expectativa de que el reclamo obtenga una respuesta y que los recursos lleguen a las facultades. Asimismo, defendió la movilización como una herramienta para visibilizar la importancia de la educación pública y promover el debate sobre los derechos sociales.
Durante su intervención, Aquino expresó también su solidaridad con las personas con discapacidad y sus familias, y señaló que desde la Facultad hicieron llegar su adhesión a ese reclamo.
Eldorado: el reclamo por la continuidad del sistema universitario
En Eldorado, la movilización comenzó en la plazoleta El Colono, ubicada en el kilómetro 6, y culminó en la plaza Sarmiento, donde se desarrolló el acto central. Según la información difundida por los organizadores, participaron alrededor de 350 personas, entre estudiantes, docentes, no docentes, representantes sindicales y organizaciones sociales.
Durante la jornada tomaron la palabra el Decano de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Mariano Di Stassi, y la Directora de la Escuela Agrotécnica de Eldorado, Noelia Rivaldi.
Di Stassi repasó la historia de la UNaM y destacó su aporte al desarrollo de la provincia. También sostuvo que garantizar el financiamiento de la educación pública y gratuita constituye una responsabilidad del Estado.
El documento consensuado por los organizadores cuestionó la situación financiera de las casas de estudio y advirtió sobre los recursos contemplados en el proyecto de Presupuesto nacional. Los manifestantes consideraron que las partidas previstas representan una amenaza para la continuidad del sistema universitario y reclamaron la aplicación de la ley vigente.
El planteo volvió a poner en discusión la relación entre presupuesto y capacidad institucional, ya que los recursos disponibles inciden en el sostenimiento de las actividades académicas, los servicios estudiantiles, la infraestructura y los proyectos que necesitan continuidad.
Un reclamo común por la educación pública
Las movilizaciones realizadas en Posadas, Oberá y Eldorado expusieron distintas dimensiones de un mismo conflicto.
En Posadas, los testimonios estudiantiles pusieron el foco en las dificultades concretas para cursar y en la necesidad de preservar el acceso gratuito. En Oberá, el reclamo destacó el impacto de las universidades sobre la economía local. En Eldorado, las intervenciones remarcaron el aporte histórico de la UNaM y la responsabilidad estatal en el sostenimiento de la educación superior.
La discusión sobre el financiamiento universitario excede a las instituciones y alcanza también a las familias, los trabajadores y las economías locales. Las condiciones de cursada, los servicios de apoyo, los salarios docentes y no docentes y la continuidad de las actividades académicas forman parte de una estructura que influye en las oportunidades de formación y desarrollo.
Para las comunidades movilizadas, el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario requiere que los recursos lleguen efectivamente a las instituciones y permitan sostener sus funciones académicas y sociales.
La quinta Marcha Federal Universitaria dejó así un mensaje compartido en Misiones: la defensa de la universidad pública involucra el acceso a la educación, la igualdad de oportunidades, la movilidad social y el papel de las instituciones universitarias en el desarrollo de la provincia.
Fuente: Economis
