Irán designó a Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo del país, tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, ocurrida el 28 de febrero durante ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos. La decisión fue tomada por la Asamblea de Expertos, el órgano encargado de elegir a la máxima autoridad política y religiosa de la República Islámica.
La designación se mantuvo en reserva durante varios días y finalmente fue confirmada por representantes de la asamblea, quienes señalaron que Mojtaba Khamenei fue considerado el candidato “más apropiado” para asumir el cargo.
El nuevo líder sucede a su padre, quien gobernó Irán desde 1989 y ejerció una enorme influencia en la política regional durante más de tres décadas. Durante los últimos años, Mojtaba había sido señalado como una de las figuras más influyentes dentro del círculo de poder iraní.
En paralelo a la decisión política, el conflicto militar en la región continúa escalando. Fuerzas israelíes realizaron nuevos bombardeos en varias ciudades iraníes, entre ellas Teherán, Isfahán y Yazd, donde se reportaron ataques contra instalaciones energéticas.
Entre los objetivos alcanzados se encuentran depósitos de petróleo y centros logísticos vinculados al abastecimiento de combustible. Las autoridades locales informaron que la distribución de combustible en la capital iraní se vio interrumpida de manera temporal tras los ataques.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el nuevo líder iraní “no durará mucho” sin el aval de Washington, mientras desde Israel señalaron que el sucesor de Khamenei podría convertirse en un objetivo militar.
Desde Irán, en tanto, voceros de los Guardianes de la Revolución Islámica aseguraron que las fuerzas armadas del país tienen capacidad para sostener al menos seis meses de combates intensos al ritmo actual de operaciones, en un escenario que mantiene en alerta a toda la región.
