El Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) intensificó los controles de ocupación efectiva en toda la provincia. El objetivo es recuperar aquellas viviendas adjudicadas que no están siendo habitadas por sus beneficiarios para entregarlas a familias que se encuentran en lista de espera.
Según explicó Juan Carlos Pereira, titular del organismo, una vez detectada la irregularidad y cumplidos los pasos legales, la vivienda se recupera y vuelve al sistema. El proceso de reasignación se realiza mediante sorteo público, priorizando a grupos familiares con situaciones de urgencia, discapacidad o alta vulnerabilidad social.
Desde el instituto recordaron que las viviendas del IPRODHA no se pueden vender ni alquilar de forma particular. Ante casos excepcionales, como traslados por enfermedades graves, los adjudicatarios deben solicitar una guarda temporaria formal para evitar la quita del inmueble. Actualmente, los controles se activan tanto por relevamientos de oficio como por denuncias de los propios vecinos.
