Este 30 de mayo, Gendarmería Nacional recordó el Bautismo de Fuego de la fuerza durante la Guerra de Malvinas. La fecha honra el valor, el compromiso y la entrega de los efectivos que participaron del conflicto del Atlántico Sur en 1982.
El despliegue del Escuadrón Alacrán
Hace 44 años, Gendarmería envió un contingente de 40 efectivos a las Islas Malvinas. La mayoría integraba las fuerzas especiales de la institución y debía cumplir misiones de combate en defensa de la soberanía nacional.
Durante su participación en el Teatro de Operaciones, los efectivos conformaron el histórico Escuadrón Alacrán. Con el paso del tiempo, esta unidad se transformó en uno de los símbolos más importantes de sacrificio y servicio dentro de la fuerza.
El ataque del 30 de mayo de 1982
La mañana del 30 de mayo marcó la primera intervención de Gendarmería en las islas. Un helicóptero Super Puma que trasladaba integrantes del Escuadrón Alacrán sufrió el ataque de una aeronave Sea Harrier británica.
Tras el impacto, el helicóptero cayó y se produjo una situación de extrema emergencia. En ese momento, el segundo comandante Jorge Enrique San Emeterio, el sargento ayudante Ramón Gumersindo Acosta y el sargento primero Miguel Víctor Pepe arriesgaron sus vidas para rescatar a sus compañeros atrapados entre los restos de la aeronave.

Homenaje a los caídos
Como consecuencia del ataque, fallecieron el primer alférez Julio Ricardo Sánchez, el subalférez Guillermo Nasif, los cabos primeros Víctor Samuel Guerrero y Marciano Verón, el cabo Carlos Misael Pereyra y el gendarme Juan Carlos Treppo.
Días después también murió en combate el sargento ayudante Ramón Gumersindo Acosta. Su entrega y la de sus compañeros quedaron grabadas en la historia de la institución.
Al cumplirse un nuevo aniversario de aquella jornada, Gendarmería Nacional reafirmó su compromiso de mantener viva la memoria de los caídos. La fuerza destacó que su ejemplo continúa guiando a quienes sirven a la Nación con honor, vocación y respeto por la ley.

