El Senado de la Nación dio media sanción este jueves al nuevo marco regulatorio para las actividades de elaboración, almacenamiento, comercialización, mezcla y autoconsumo de biocombustibles. La iniciativa obtuvo 41 votos positivos y 25 negativos y propone reemplazar el régimen establecido por la Ley 27.640.
Un nuevo marco regulatorio
La senadora Flavia Royón (Primero los Salteños), miembro informante, destacó que el dictamen fue resultado de un amplio proceso de construcción legislativa. Según explicó, las comisiones analizaron siete proyectos presentados por senadores, provincias y distintos espacios políticos.
Royón señaló que la diversidad de iniciativas refleja el interés de distintas regiones y sectores por una actividad que involucra aspectos productivos, energéticos y federales. En ese sentido, sostuvo que el dictamen busca “preservar y dar previsibilidad a las capacidades productivas existentes”, además de avanzar hacia un marco “más competitivo, más transparente y abierto a nuevas tecnologías”.
Nuevos porcentajes de mezcla
La iniciativa establece una vigencia de 15 años y designa a la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación.
El nuevo esquema fija un corte obligatorio mínimo de biodiesel del 7,5% del volumen final del gasoil o diésel oil comercializado en el país. Ese porcentaje aumentará al 10% a los 12 meses de la sanción de la ley.
Para el bioetanol, establece un corte mínimo del 12% de las naftas, que se elevará al 15% también transcurridos 12 meses.
Durante la vigencia del régimen, se reserva un 6% para el bioetanol producido a partir de caña de azúcar y otro 6% para el elaborado a partir de maíz.
Subastas y nuevos biocombustibles
El proyecto incorpora un sistema de subastas en un mercado electrónico único para abastecer las mezclas obligatorias. También establece la publicación de precios de referencia para biodiesel y bioetanol.
Además, habilita la incorporación de biocombustibles por encima de los mínimos establecidos y regula la producción y comercialización de biometano y del combustible sostenible de aviación, conocido como SAF o Biojet.
El régimen también contempla la posibilidad de importar biocombustibles ante situaciones de escasez de abastecimiento.
A su vez, establece un período de transición para el mercado de biodiesel hasta el 1° de enero de 2036 y dispone la derogación de la Ley 27.640 junto con su normativa reglamentaria y complementaria.
Debate entre los bloques
Durante el cierre de los bloques políticos, el senador Flavio Fama (UCR) manifestó su respaldo a la iniciativa. Sostuvo que el proyecto incorpora “una visión diferente de apertura para la construcción de un mercado más competitivo” y consideró que, a largo plazo, podría generar condiciones de mayor competitividad.
Según planteó, el funcionamiento del mercado podría contribuir a reducir los precios de los biocombustibles que consume la población.
Por su parte, el senador José Mayans (Justicialista) expresó preocupación por el impacto de la modificación del corte en empresas de distintas provincias. Advirtió que la medida “perjudica a los pequeños productores y éstos quedan en manos de los grandes”.
Mayans señaló que acompañarían la iniciativa si se modificaba el cálculo del corte y advirtió sobre los planteos realizados por provincias respecto de una eventual afectación a empresas y puestos de trabajo.
La postura del oficialismo
Al finalizar las alocuciones, la senadora Patricia Bullrich (LLA) destacó el límite establecido por la legislación antimonopolio. Según explicó, “ninguna empresa puede superar el 20% de bioetanol comercializado para el corte obligatorio”, por lo que, sostuvo, el objetivo es promover la participación de más empresas y una mayor competencia.
Bullrich definió el proceso como “una transición, no un salto al vacío” y afirmó que el proyecto busca otorgar tiempo, volumen y previsibilidad al sector para adaptarse al mercado futuro.
Con la media sanción obtenida en el Senado, la iniciativa deberá continuar su tratamiento legislativo para definir si el nuevo régimen de biocombustibles se convierte en ley.
