Cada 1 de julio se conmemora el Día Internacional de la Infancia, una jornada destinada a promover el bienestar de niños y niñas, reforzar la importancia de garantizar el cumplimiento de sus derechos y fomentar acciones que contribuyan a su desarrollo integral en un entorno seguro, saludable y con igualdad de oportunidades.
La fecha busca generar conciencia sobre la necesidad de proteger a la infancia frente a situaciones de vulnerabilidad, promoviendo el acceso a la educación, la salud, la alimentación, la recreación y una vida libre de violencia. Organismos internacionales y distintas instituciones recuerdan que el cuidado y la protección de la niñez constituyen una responsabilidad compartida entre las familias, el Estado y la sociedad.
Los derechos de niños, niñas y adolescentes están reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por las Naciones Unidas en 1989, considerada el tratado internacional de derechos humanos con mayor nivel de adhesión en el mundo. Este instrumento establece que toda persona menor de 18 años tiene derecho a crecer en condiciones que favorezcan su desarrollo físico, emocional, social y educativo.
En distintos países, la conmemoración se acompaña con actividades educativas, recreativas y de sensibilización orientadas a fortalecer el respeto por la infancia y visibilizar los desafíos que aún persisten, como la pobreza, el trabajo infantil, la deserción escolar y las distintas formas de violencia que afectan a millones de niños y niñas.
El Día Internacional de la Infancia invita a renovar el compromiso con la construcción de una sociedad que coloque a los más pequeños en el centro de las políticas públicas y las acciones comunitarias, garantizando el pleno ejercicio de sus derechos y promoviendo un futuro con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
