Durante la presentación de la nueva Agencia Nacional de Migraciones, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich puso el foco en la situación del Puente Internacional Tancredo Neves y el ingreso a Puerto Iguazú, donde aseguró que se implementarán nuevas modalidades de control para agilizar el tránsito y fortalecer la seguridad.
Bullrich explicó que el paso fronterizo Iguazú–Foz es uno de los más críticos del país por su alto movimiento turístico y comercial, y confirmó que el Gobierno trabaja en un sistema de dos flujos de ingreso, diseñado para brindar mayor rapidez a quienes ingresan al país por los canales regulares.
“Muchas veces se hace imposible que ingresen a Iguazú por las horas y horas que demoran en hacer la entrada al país”, sostuvo la ministra, señalando que la lentitud en los controles genera un cuello de botella que afecta tanto a turistas como a comerciantes y trabajadores transfronterizos.
Además, Bullrich afirmó que la situación actual provoca un impacto económico directo en la ciudad: “El caso de Puerto Iguazú es muy serio porque Argentina se pierde un montón de oportunidades de gente que va a Foz do Iguaçu o a Ciudad del Este y que no cruza a Iguazú, no consume y no genera actividades turísticas”, aseveró.
La implementación del doble flujo, según adelantó, busca potenciar la competitividad turística de Iguazú, evitar la fuga de visitantes hacia ciudades vecinas y mejorar la experiencia de quienes ingresan a Argentina por el puente internacional.
