La situación en los pasos fronterizos que unen Paraguay y Brasil ha vuelto a generar fuertes cruces políticos que repercuten directamente en toda la región. El diputado paraguayo por Alto Paraná, Guillermo Rodríguez, lanzó una dura crítica en la Cámara Baja exigiendo la habilitación definitiva del Puente de la Integración para la libre circulación de camioneros y turistas.
El legislador denunció que actualmente miles de turistas, incluidos argentinos que cruzan desde nuestra zona, deben enfrentar filas de hasta dos horas y media para trasponer el colapsado Puente de la Amistad. Según Rodríguez, el nuevo puente corre el riesgo de convertirse en un «elefante blanco» debido a lo que calificó como falta de voluntad política de los presidentes Santiago Peña y Lula da Silva, a quienes acusó de no querer inaugurar obras iniciadas por sus antecesores.
Este reclamo surge en un momento clave para el comercio regional, coincidiendo con eventos de descuentos como la «Crazy Week» en Ciudad del Este y un escenario donde el poder de compra en reales y pesos se ve favorecido por la debilidad del dólar. La falta de operatividad del segundo puente no solo afecta a Ciudad del Este y Foz de Iguazú, sino que tensa la logística de toda la Triple Frontera, dificultando el tránsito de quienes buscan aprovechar las ventajas comerciales de la zona.
