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Uno de cada diez niños tiene asma en Argentina

Ago 12, 2023

Se trata de la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. Datos a tener en cuenta.

El asma es una enfermedad de las vías respiratorias que puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en niños (afecta a más del 10%) y en personas con antecedentes personales o familiares de alergia.

Sus manifestaciones varían de persona a persona y pueden cambiar en un mismo paciente a lo largo de su vida, pero se caracteriza por síntomas como tos, dificultad respiratoria (disnea), sensación de pecho cerrado u oprimido y silbidos (sibilancias) en el pecho.

«Como sucede con muchas otras enfermedades crónicas, el asma no se cura, pero sí puede obtenerse un óptimo control, lo cual es clave para llevar buena calidad de vida. Las personas con asma pueden llevar una vida normal, incluso en los casos más severos, por lo que siempre va a ser importante contar con un adecuado diagnóstico, que considere también el origen del asma, los factores desencadenantes y la gravedad del cuadro, además de la adherencia al tratamiento determinado por el profesional de la salud tratante», explicó el Dr. Jorge Máspero, médico especialista en Alergia e Inmunología Clínica, Director Médico de Fundación CIDEA.

«El asma grave, por definición, es aquella que no logra ser controlada a pesar de la adherencia a la terapia adecuada en dosis máximas o que -aun si se logra controlarla- empeora cuando se disminuye el tratamiento de dosis elevadas; afecta a entre un 5 y un 10% de los casos», describió el Dr. Máspero.

Las buenas noticias en cuanto al tratamiento

En cuanto al tratamiento, las noticias son esperanzadoras. Cada vez la medicina cuenta con mejores opciones terapéuticas que contribuyen a mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes y de su familia. Por ejemplo, en un evento para profesionales de la salud, se presenta hoy la indicación que el biológico dupilumab (presente en nuestro país desde 2019) había recibido pocos meses atrás, para niños de 6 a 11 años como tratamiento de mantenimiento complementario para el asma severa causada por inflamación de tipo 2, cuando no se logra controlar con el tratamiento estándar.

Esta medicación demostró, en un año de tratamiento, reducir un 65% las exacerbaciones en niños de 6 a 11 años con asma moderada a severa no controlada y produjo una mejora rápida, sostenida y clínicamente significativa de la función pulmonar desde los 15 días de tratamiento.

«Para una población que tenía opciones terapéuticas limitadas, es un avance significativo disponer de tratamientos innovadores, que logren controlar la fisiopatología del asma grave de manera más eficaz, pero también con un mejor perfil de seguridad. Es una buena noticia que la ciencia siga avanzando y podamos contar en el país con innovaciones terapéuticas de este tipo», completó el Dr. Máspero.

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