Las condiciones climáticas actuales, con vientos, temperaturas elevadas y abundante material orgánico seco, incrementan considerablemente el riesgo de que una pequeña chispa pueda convertirse rápidamente en un incendio de grandes proporciones.
A pesar de las incansables advertencias y campañas de prevención realizadas desde el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú, continúan registrándose quemas de residuos que representan un peligro para toda la comunidad.
En horas cercanas al mediodía de hoy, Bomberos Voluntarios acudieron ante el llamado de vecinos por una quema de un montículo de basura, ubicado en inmediaciones de las avenidas Papa Francisco y Santa María del Iguazú, lindante a una maderera.
Los vecinos habían denunciado la presencia de una importante cantidad de humo negro, que además dificultaba la circulación vehicular debido a la escasa visibilidad en el sector.
Al arribar, el personal constató que entre ramas, pastos y otros residuos se encontraba ardiendo una heladera en desuso, generando una importante columna de humo y aumentando el riesgo de propagación del fuego hacia sectores cercanos.
La intervención de los Bomberos permitió controlar la situación y evitar que el fuego se extendiera, especialmente teniendo en cuenta la cercanía de material altamente combustible.
Desde Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú se recuerda a la comunidad que no deben realizarse quemas de basura, pastizales ni restos vegetales, particularmente durante jornadas de altas temperaturas y fuertes vientos.
Una chispa puede iniciar un gran incendio. La prevención es responsabilidad de todos.
