La abrupta bajante del río Iguazú generó problemas en el abastecimiento de agua potable en algunos barrios de esta localidad. La disminución del caudal está asociada a que las represas río arriba “están de maniobras”.
Ante esto, desde el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (IMAS) indicaron a través de un comunicado que “los técnicos trabajan para efectuar la transición a los sistemas de bombeo flotante para garantizar agua cruda hacia la planta potabilizadora en tanto el río recupere su nivel operativo normal”.
Además, desde el ente solicitan a la comunidad que cuide el consumo de agua.
La disminución en el caudal del río Iguazú dejó los caños de abducción de agua cruda a la intemperie y, además se activó el sistema alternativo de balsas. A través de este sistema el agua entra por presión de gravedad; se coloca una manguera y desde la balsa se toma el líquido con cuatro bombas y se larga dentro de dicho caño. Durante el día se trabaja con una bomba chica porque el río tiene una baja importante, manifestaron.
Señalaron que “la planta está ahora en un 70% de producción” e indicaron además que “cada cuatro horas se está bombeando para no vaciar la cañería. Mientras tengamos presurizada la cañería mantenemos el suministro”.
En cuanto a la falta de agua que se pueda llegar a dar en algunas zonas, deslizaron que “quizás se llegue a sentir en algunos barrios, los más alejados y la zona de los clandestinos porque no son redes homologadas sino que están hechas por los vecinos”.
Por otro lado, fuentes oficiales sostuvieron que “hay muchos barrios que cuentan con perforaciones y están alimentados por éstas y por la red. Por lo cual, cuando baja la presión en la red entra la perforación para compensar esa falta”.
Aseguraron que “por ahora no hay muchas quejas porque se está manteniendo el bombeo”.
Finalmente, aseguraron que “se está trabajando para aumentar la producción de la planta”; y deslizaron que “sabíamos que esto iba a pasar, pero no pensamos que sería desde el 1 de enero sino que esperábamos para marzo”.
