La Diócesis de Iguazú realizó una peregrinación náutica por el río Iguazú que culminó con una misa en el anfiteatro Ramón Ayala con el objetivo recuperar rememorar los 397 años de la llegada de la primera Misión Jesuítica en cercanías de las Cataratas conocida como Santa María del Yguazú.
El lugar de concentración fue en la Catedral Virgen del Carmén, donde voluntarias de Cáritas Iguazú brindaban las acreditaciones correspondientes a los peregrinos, que fueron distribuidos en 6 micros. Aproximadamente a las 14:15 los micros partieron hasta el Parque Nacional Iguazú donde desde el Puerto Macuco partieron en tres lanchas de la empresa Iguazú Jungle las 240 personas, entre ellas autoridades, fieles y miembros de la prensa.

La primera embarcación transportaba la imagen de la Virgen Santa María de Yguazú y la acompañaban los 3 Obispos – de la Triple Frontera- el Gobernador de la provincia de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, el Intendente Municipal Claudio Raúl Filippa junto a su Sra Patricia, el Cónsul de Paraguay Magno Álvarez, sacerdotes y el Ministerio de Música.

En el sector conocido como puerto del Loi Suite, allí aguardaron otras embarcaciones particulares que acompañaron la peregrinación náutica que llegó hasta la unión de los ríos Iguazú y Paraná donde se elevó la oración en tres idioma y luego continuó camino hasta llegar al puerto local, donde fue recibida por la gente y juntos dieron inicio a la peregrinación terrestre hasta el Anfiteatro Ramón Ayala donde se celebró la Santa Misa.

Un poco de historia
Al respecto de la reducción de Santa María del ‘Yguazú’, la jurisdicción eclesiástica indicó que en ese lugar, cerca de las Cataratas, hubo un antiguo pueblo jesuítico, llamado ‘Santa Maria del Yguazú’, fundada en 1626 por los padres Diego Boroa y Claudio Buyer.
“Los caciques Taupá y Paraverá llegaron a ser sus mejores colaboradores, trabajando en la edificación del pueblo. Según el padre Techo, los guaraníes que allí acudieron para hacerse cristianos fueron unos 8.600. No fueron pocas las dificultades que tuvieron que afrontar los misioneros, sobre todo a los comienzos, en que la pobreza era muy grande”.

