La firma del acuerdo UE-Mercosur se pospuso para los primeros días de enero de 2026 luego de que la Unión Europea no alcanzara la mayoría calificada necesaria para aprobar el texto definitivo en Bruselas. La decisión se confirmó tras la cumbre de líderes europeos, en la que persistieron las diferencias internas entre los Estados miembro.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ratificó el aplazamiento tras el encuentro, donde no se logró el consenso político requerido para avanzar con la rúbrica del acuerdo. De esta manera, el entendimiento no se firmará en Foz de Iguazú durante la cumbre en la que Brasil traspasará la presidencia pro témpore del Mercosur a Paraguay.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, explicó que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, solicitó más tiempo para analizar la aprobación del tratado. “Si tenemos paciencia de una semana, diez días o un mes, Italia estará con el acuerdo”, afirmó el mandatario brasileño, al referirse a las negociaciones mantenidas en las últimas horas.
Presiones internas y el futuro del acuerdo UE-Mercosur
Pese a que el gobierno de Brasil había advertido que no habría nuevas instancias de negociación si el acuerdo UE-Mercosur no se firmaba este fin de semana, fuentes oficiales confirmaron que el bloque sudamericano aceptó la prórroga solicitada por la Unión Europea. Italia y Francia encabezaron los reclamos por mayores garantías de protección para sus sectores agropecuarios, uno de los principales puntos de resistencia al tratado.
Las tensiones internas se reflejaron en reuniones de alto nivel realizadas en Bruselas y en advertencias de legisladores europeos sobre la posibilidad de conformar una minoría de bloqueo. Este mecanismo requiere el rechazo de al menos cuatro países que representen el 35 por ciento de la población total de la Unión Europea, condición que estuvo cerca de concretarse durante las negociaciones.
En paralelo al debate político, se registraron protestas masivas de agricultores en las calles de Bruselas en rechazo al acuerdo UE-Mercosur. Las manifestaciones se concentraron frente a edificios oficiales y derivaron en incidentes que obligaron a la intervención de las fuerzas de seguridad.
La Policía utilizó gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes luego de los disturbios. Las protestas expusieron el nivel de resistencia que aún genera el acuerdo en sectores productivos europeos, en especial en países con fuerte peso del agro.
Fuente: Canal 12 Misiones
