Parecía una escena de película de bajo presupuesto, pero era la realidad misma. “Marquitos”, el hombre de 31 años con un extenso prontuario delictivo, volvió a ser arrestado en Puerto Iguazú. Esta vez, intentó burlar a la policía escondiéndose debajo de un auto estacionado, pero su plan no duró ni un suspiro.
Los efectivos de Infantería y el Comando Radioeléctrico lo tenían en la mira hace días, ya que había quedado filmado en al menos tres robos recientes en viviendas de la ciudad. Como un fantasma poco discreto, “Marquitos” se paseaba por las casas ajenas llevándose notebooks, herramientas y otros bienes.
La cacería terminó anoche, cerca de la medianoche, cuando la policía lo ubicó en la intersección de Félix de Azara y Bertoni. Al verse acorralado, el sospechoso activó su “plan maestro”: desaparecer bajo un auto estacionado. Sin embargo, su escondite no fue precisamente un refugio de ninja, y en cuestión de minutos fue reducido y trasladado nuevamente a la comisaría.
Ahora, mientras los investigadores siguen rastreando los objetos robados, los vecinos de Iguazú pueden respirar un poco más tranquilos… al menos hasta el próximo episodio de la saga “Marquitos contra la ley”.
