Cada 16 de septiembre, Argentina conmemora La Noche de los Lápices, una fecha que recuerda el secuestro y la desaparición de estudiantes secundarios de La Plata durante la última dictadura cívico-militar. El episodio ocurrió en septiembre de 1976, pocos meses después del golpe de Estado del 24 de marzo de ese año.
La jornada quedó incorporada a la memoria colectiva como un símbolo de la persecución y represión sufrida por jóvenes estudiantes durante el terrorismo de Estado.
El contexto histórico
En marzo de 1976, las Fuerzas Armadas tomaron el poder e iniciaron una dictadura que se extendió hasta 1983. Durante ese período se implementó un sistema represivo que incluyó secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas.
En ese contexto, estudiantes secundarios y jóvenes que participaban en organizaciones políticas y estudiantiles también fueron perseguidos. En la ciudad de La Plata, varios adolescentes se encontraban vinculados a espacios de participación estudiantil y militancia.
¿Qué ocurrió el 16 de septiembre de 1976?
Durante la madrugada del 16 de septiembre de 1976, grupos represivos secuestraron a varios estudiantes secundarios en distintos operativos realizados en La Plata. Entre ellos se encontraban Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro y Daniel Racero, quienes permanecen desaparecidos.
También fueron secuestrados otros jóvenes durante los días posteriores, entre ellos Pablo Díaz, Emilce Moler y Patricia Miranda, quienes sobrevivieron al cautiverio y posteriormente brindaron testimonios sobre lo ocurrido.
Los estudiantes fueron trasladados a distintos centros clandestinos de detención y sometidos a torturas. La investigación histórica y los testimonios de sobrevivientes permitieron reconstruir parte de aquellos hechos.
El reclamo estudiantil
La historia de La Noche de los Lápices quedó especialmente relacionada con las movilizaciones estudiantiles realizadas en La Plata para reclamar el Boleto Estudiantil Secundario (BES).
Durante 1975, estudiantes secundarios habían protagonizado distintas acciones para obtener un boleto con tarifa diferencial para viajar. El beneficio había sido conseguido en esa ciudad, pero posteriormente fue eliminado por las autoridades de la dictadura.
Sin embargo, la persecución no estuvo vinculada únicamente con ese reclamo. Los jóvenes secuestrados también tenían participación política y estudiantil, en un período marcado por la persecución de organizaciones y militantes.
Una fecha para la memoria
Con el regreso de la democracia, el 16 de septiembre comenzó a consolidarse como una jornada de memoria y reflexión. La fecha fue incorporada al calendario escolar y pasó a ser conocida también como el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios.
La conmemoración permite recordar a los jóvenes víctimas de la represión y abordar en las escuelas el valor de la participación estudiantil, los derechos humanos y la democracia.
Qué representa actualmente
A casi cinco décadas de aquellos acontecimientos, La Noche de los Lápices representa una fecha de memoria histórica y homenaje a los estudiantes perseguidos y desaparecidos durante la última dictadura.
Cada 16 de septiembre, escuelas y organizaciones realizan actividades para reconstruir aquellos acontecimientos y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de conocer la historia reciente argentina.
La efeméride también invita a reflexionar sobre el papel de los estudiantes en la vida democrática y sobre la importancia de preservar los derechos de participación, expresión y organización dentro de las instituciones educativas.
