La V Jornada Mundial de los Pobres presenta el lema bíblico que inspira la celebración de esta edición “Siempre tendréis pobres entre vosotros”, tomado de Mt 14, 7.
Un lema, señala el Papa en su mensaje para la Jornada de este año, que invita a «no perder nunca de vista la oportunidad que se ofrece de hacer el bien» y que recuerda que aunque «su presencia en medio de nosotros es constante, «no debe conducirnos a un acostumbramiento que se convierta en indiferencia, sino a involucrarnos en un compartir la vida que no admite delegaciones.
El Sumo Pontífice también recuerda que “los pobres no son personas ‘externas’ a la comunidad, sino hermanos y hermanas cuyo sufrimiento se comparte, para paliar su maldad y marginación, para recuperar su dignidad perdida y garantizar la necesaria inclusión. Social”. .
Además del mercado que ignora o discrimina los principios éticos, genera condiciones inhumanas que sobreviven a personas que ya viven en condiciones precarias, creando incesantemente nuevas trampas de miseria y exclusión, producidas por agentes económicos y financieros, desprovistos de sentido humanitario y responsabilidad social. , el Papa señala la pandemia como una plaga que ha multiplicado aún más el número de pobres en el mundo.
Como soluciones, el Papa señala que es urgente dar respuestas concretas a quienes padecen el desempleo, que afecta de manera dramática a tantos padres, mujeres y jóvenes. “La solidaridad social y la generosidad de la que muchos, gracias a Dios, somos capaces, junto con proyectos con visión de futuro de promoción humana, están dando y serán un aporte muy importante en esta coyuntura”, dice Francisco.
El Papa también señala que la ayuda inmediata para satisfacer las necesidades de los pobres no debe impedirles ser previsores para manifestar nuevos signos de amor y caridad cristiana como respuesta a las nuevas miserias que vive la humanidad hoy.
“Espero que la Jornada Mundial de los Pobres, que llega ahora a su quinta celebración, pueda arraigar cada vez más en nuestras Iglesias locales y abrirse a un movimiento de evangelización que, en primera instancia, encuentre a los pobres dondequiera que estén”, exhorta el Santo Padre en su mensaje.
