Este 4 de abril, Puerto Iguazú celebra el aniversario de una institución clave para la inclusión educativa: la Escuela Hospitalaria y Domiciliaria. Desde su fundación en 2019, este espacio ha sido el puente que permitió a cientos de niños y jóvenes continuar con sus estudios mientras atraviesan diversas situaciones de salud, evitando así el retraso escolar y la deserción.
Bajo la dirección de Nelson Duarte, la escuela ha logrado una trayectoria admirable. En estos siete años, el equipo docente acompañó a cerca de 800 alumnos en total. Las estadísticas reflejan el impacto de su labor: más de 700 estudiantes recibieron apoyo pedagógico directamente en las salas del hospital, mientras que otros 70 jóvenes contaron con atención domiciliaria personalizada.
La modalidad funciona de manera articulada con la escuela de origen de cada alumno, asegurando que los contenidos pedagógicos sigan su curso normal. Para acceder a este beneficio, solo se requiere la presentación de un certificado médico que avale la necesidad del acompañamiento.
Sin embargo, el trabajo va más allá de los libros. El equipo conformado por los docentes Alejandro Centeno, Deborah Gnass, Damian Moreno y Karina Britez se adapta diariamente a la realidad de cada familia, brindando contención emocional y sosteniendo el derecho a la educación en los momentos más difíciles.
