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Hoy se cumplen 15 años de que el obispo emérito Joaquín Piña, frenó la reelección indefinida

Oct 29, 2021

Hoy 29 de octubre, se cumplen 15 años del plebiscito histórico mediante el cual los misioneros le dijeron NO a la reelección indefinida que pretendía el gobernador de entonces, Carlos Rovira, modificando la Constitución.

La historia se remonta al 2006, cuando el religioso catalán encabezó la coalición cívica que evitó la reforma de la Constitución de la provincia de Misiones, el Frente Unidos por la Dignidad (FUD) que compitió en una elección provincial de constituyentes, que buscaba imponer la reelección indefinida del entonces gobernador de la provincia de Misiones y aliado de Kirchner,
Carlos Rovira. No obstante, éste siguió manejando las riendas de la Provincia desde el sillón máximo de la legislatura.

En ese entonces, la candidatura de Piña, que sostenía como lema episcopal «para servir» había sido bendecida por el actual Papa Francisco, exarzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. «Que yo sepa Dios no tiene partido», ironizó el exmandatario fallecido durante un acto en Misiones, al apoyar la reelección indefinida de Rovira, mientras del otro lado, en el Episcopado, se llamaron a silencio, confiados en la victoria en las urnas.

El sitio oficial del gobierno informó, en su momento que, escrutadas el 98 por ciento de las mesas, la lista opositora lograba 247.247 votos, es decir el 56,57 por ciento y 20 convencionales. En tanto, el oficialismo juntaba 189.809 sufragios, el 43,43 por ciento y 15 constituyentes, con una nómina que encabezó Viviana Rovira, prima del gobernador.

“Con el voto, la sociedad misionera le dijo sí a una forma de vida democrática y le dio un no a un proyecto dictatorial”, remató Brignole, que fue el primer renovador en patear el tablero y salir a apoyar al FUD.

Aunque había sido crítico de las políticas del menemismo en los ’90 y de los gobiernos pejotistas de Ramón Puerta y Rovira, esa elección consagró a Piña al triunfo y al retiro. Desde ese entonces se radicó puertas a dentro en la comunidad jesuítica de Posadas.

Las ruedas de prensa, la campaña, las caminatas y la exposición lo habían agotado. «No me arrepiento de nada. Doy gracias a Dios por haber prestado un servicio a la Patria y a la Iglesia», aseguró Piña tras la victoria.

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