En un escenario nacional complejo, la Provincia de Misiones busca adelantarse a la reactivación a través de herramientas legislativas estratégicas. La Cámara de Representantes se encuentra estudiando actualmente la emisión de un bono de reactivación económica destinado exclusivamente a la inversión en infraestructura, energía y comunicaciones. La iniciativa, que todavía se encuentra en etapa de estudio, tiene como propósito fundamental impulsar tanto la obra pública como la inversión privada en todo el territorio provincial.
En declaraciones respecto al proyecto, el mentor y líder del espacio Frente Encuentro Misionero, Carlos Rovira, fundamentó la medida de manera contundente al plantear que para romper la anomia económica no van a esperar a que vengan los brotes verdes. Según explicó el conductor del espacio político, esta herramienta financiera se apoya de forma sólida en las facultades que el artículo 101 de la Constitución de la Provincia de Misiones les otorga de manera directa a los diputados provinciales.
El eje central y más destacado del anuncio es que los fondos que se obtengan mediante esta operatoria no se destinarán en absoluto a cubrir deudas corrientes. Por el contrario, se canalizarían de forma íntegra hacia inversiones de capital, habiendo establecido tres áreas prioritarias de gestión que serán la energía, las comunicaciones y diversas obras clave de infraestructura. El objetivo final es dinamizar la economía de la provincia inyectando recursos en sectores que multiplican el empleo y mejoran la competitividad regional.
De acuerdo a lo señalado por el legislador, el momento oportuno para avanzar con una emisión de bonos de estas características está dado justamente por la actual coyuntura macroeconómica nacional. Rovira remarcó que el riguroso equilibrio fiscal que sostienen en la actualidad tanto el Gobierno de la Nación como la Provincia de Misiones es el factor clave que habilita esta posibilidad. En esa misma línea, el diputado subrayó que la Argentina cuenta hoy con una buena calificación financiera y que, como consecuencia directa de ello, el riesgo país se ubica en su nivel más bajo de los últimos diez años, configurando un escenario óptimo que facilitaría salir al mercado a tomar crédito en condiciones altamente favorables.
