• 12 mayo, 2026 14:42

El testimonio del único argentino en el crucero del hantavirus: “Fue una desgracia, al principio creíamos que solo era una infección”

Carlos Ferello, un ingeniero jubilado argentino, relató cómo el viaje de sus sueños terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria internacional. El hombre viajaba a bordo del crucero MV Hondius, que arribó recientemente a Tenerife tras registrar un brote de hantavirus durante la travesía.

El pasajero había embarcado en Ushuaia con la intención de realizar un recorrido de más de treinta días. Sin embargo, la aparición de los primeros casos modificó completamente el itinerario y obligó a activar protocolos sanitarios internacionales.

Cómo comenzaron los primeros casos

Ferello contó que los primeros síntomas aparecieron en un matrimonio neerlandés mientras el barco navegaba rumbo a Tristán da Cunha. En un primer momento, nadie sospechó de hantavirus.

“Cuando comunica el capitán que el hombre murió, creíamos que era una infección común”, recordó durante una entrevista con TN.

La situación cambió por completo cuando la esposa del fallecido debió ser evacuada en la isla de Santa Elena hacia Johannesburgo. Poco después, la mujer también murió y las autoridades confirmaron los casos de hantavirus.

Además, el médico del barco y uno de los guías turísticos contrajeron la enfermedad. Ambos lograron recuperarse luego de recibir atención médica en Sudáfrica.

Aislamiento y controles sanitarios

El ingeniero explicó que dentro del crucero no hubo escenas de pánico. Según relató, muchos pasajeros mantuvieron distancia y respetaron las medidas preventivas.

“Como viajaba solo, desayunaba y paseaba solo. Eso ayudó bastante”, comentó.

Ferello también destacó el acompañamiento del Gobierno argentino y del personal diplomático durante toda la emergencia. Señaló que Cancillería, el Ministerio de Salud y los consulados mantuvieron contacto permanente con los pasajeros.

El viaje continuará en Europa

Tras llegar a Tenerife, el argentino decidió trasladarse a los Países Bajos junto a otros 26 pasajeros. Allí permanecerán aislados durante 15 días mientras cumplen con análisis médicos y controles periódicos.

En el grupo también hay viajeros provenientes de Japón y Grecia. Todos permanecerán alojados en un hotel bajo supervisión sanitaria.

A pesar de la experiencia vivida, Ferello aseguró que el grupo mantuvo la calma hasta el final del viaje. Entre ironías, definió la travesía como “un viaje inolvidable”, marcado por la tragedia y la incertidumbre que atravesaron durante semanas en alta mar.

Fuente: Misiones Online

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