En la Casa Rosada lo llaman “descongelamiento salarial”, pero el impacto político es inevitable: mientras el presidente Javier Milei insiste en que mantiene congelado su sueldo desde que asumió, más de mil funcionarios de la primera línea del Estado nacional recibirán una recomposición acumulada del 123,8% en apenas cinco meses.
La medida quedó formalizada a través del decreto 931/2025, firmado el 2 de enero por Milei y el jefe de Gabinete Manuel Adorni, y establece una fuerte actualización para ministros, secretarios, subsecretarios, titulares de organismos, presidentes de empresas públicas y responsables de entes autárquicos.
El objetivo oficial es equiparar los salarios de la alta conducción del Estado con los incrementos pactados en las paritarias del sector público, luego del congelamiento aplicado desde diciembre de 2023, en el inicio de la gestión libertaria.
Ministros arriba de los $8 millones
A partir de junio, los ministros y secretarios con rango ministerial cobrarán un sueldo bruto de $8.019.338, contra los $3.584.006 que percibían en diciembre de 2025. La suba acumulada alcanza así el 123,8%.
Los secretarios pasarán de $3.282.709 a $7.345.634, mientras que los subsecretarios escalarán de $2.981.513 a $6.761.656.
No se trata de un salto único, sino de una secuencia de aumentos escalonados mes a mes, que también impacta en más de 500 cargos jerárquicos de organismos descentralizados, empresas estatales y sociedades con participación pública.
En total, la recomposición alcanza a ministros, secretarios, subsecretarios, directores nacionales, gerentes de empresas públicas y titulares de organismos estratégicos, superando ampliamente el millar de funcionarios.
El propio decreto incorpora una cláusula de contención: si la Administración Pública Nacional registra déficit fiscal financiero acumulado, las retribuciones de la plana mayor del Estado quedarán automáticamente congeladas.
Es decir, la continuidad de los aumentos dependerá directamente de uno de los principales pilares del programa económico libertario: el ajuste fiscal que se aplica al resto del Estado y los recortes al presupuesto, tanto operativo como de inversiones de los ministerios.
Pese al fuerte incremento, los salarios del Poder Ejecutivo siguen por debajo de los ingresos del Poder Legislativo y del Poder Judicial.
Diputados y senadores nacionales perciben remuneraciones brutas superiores a los $11 millones mensuales.
En la Justicia, los jueces de Cámara cobran entre $12 y $15 millones por mes, mientras que los jueces de Casación se ubican entre $13 y $16 millones. En la cima del sistema salarial estatal aparecen los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con haberes que rondan los $20 millones mensuales.
Así, mientras el discurso oficial mantiene el foco en el ajuste y la austeridad, la primera línea del Estado empieza a recuperar poder adquisitivo a un ritmo muy superior al del resto de la administración pública.
Fuente: Economis
