• 12 mayo, 2026 12:37

El consumo sigue en picada: las ventas minoristas pymes cayeron en el país 3,2% interanual en abril y acumulan un retroceso del 3,5% en el cuatrimestre

La actividad minorista de las pequeñas y medianas empresas (pymes) sufrió en abril una contracción del 3,2% en términos reales, si se compara con el mismo mes de 2025, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El informe también destacó una merma mensual del 1,3% respecto a las ventas de marzo, y así el sector acumula un retroceso del 3,5% durante el primer cuatrimestre del año.

Las expectativas de los comerciantes tampoco muestran una mejora significativa. El 53% de los propietarios de locales minoristas dijo que sus expectativas se mantienen iguales que las de hace un año, aunque este porcentaje subió 2,5 puntos en comparación con marzo. Esta variación, explicó CAME, “se origina en la disminución del segmento con percepción desfavorable, que se situó en el 39,6% frente al 42,2% del período previo”. Por otra parte, el 49% de los encuestados cree que la situación se mantendrá en condiciones similares en los próximos 12 meses, mientras que el 37,2% aguarda una mejora y el 13,8% proyecta un retroceso o empeoramiento. En relación con la disposición a invertir, el 58,7% considera que el contexto no es propicio para desembolsos, frente a un 12,6% que lo percibe de forma oportuna y un 28,7% sin definición.

Rubros y modalidades de venta

El análisis por rubros ratificó la tendencia descendente, ya que seis de los siete sectores relevados arrojaron variaciones negativas. Los retrocesos se concentraron en Bazar y decoración, con una caída del 12,3%, Perfumería, que bajó un 7,2%, y Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción, con un 4,2% menos. El segmento de Farmacia constituyó la única excepción, al registrar una variación positiva del 6,1 por ciento.

El índice general de ventas minoristas que informó CAME mide las ventas realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad. En este sentido, durante abril las ventas online hechas por los comercios con local a la calle tuvieron un aumento interanual del 8% y un aumento mensual desestacionalizado del 0,7%. Estos datos reflejan una clara mutación de las modalidades de compra, lo que, a su vez, impacta y seguirá impactando sobre la diferente suerte del comercio minorista pyme en función de su adaptación a los nuevos modos de venta. En cualquier caso, el relevamiento indicó que la mejora de las ventas por los canales online está lejos de compensar la contracción observada en el índice general de las ventas minoristas relevadas por CAME.

La actividad se orientó hacia rubros esenciales y de recambio estacional, bajo un comportamiento de compra marcado por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones. El incremento en las erogaciones operativas y los servicios básicos limitó la capacidad de maniobra y la rentabilidad de los establecimientos pyme.

Perspectivas y desafíos

En términos prospectivos, un comunicado de la entidad señaló que el 37,2% de los comerciantes prevé una evolución favorable para el próximo año. Sin embargo, la mayor parte de los encuestados, un 58,7%, posterga proyectos de inversión dada la inestabilidad en los valores de reposición y el bajo volumen de demanda interna. La recuperación del sector queda supeditada a la recomposición del ingreso real y a la normalización de la estructura de gastos fijos.

En el rubro de Alimentos y bebidas, el menos prescindible de los consumos de las familias, se registró una retracción interanual del 3,1%. Esta evolución se atribuye a la contracción del ingreso disponible y el incremento de costos fijos operativos, principalmente en servicios y arrendamientos. El documento de CAME puntualizó: “Se detecta una migración de la demanda hacia segundas marcas y una reducción del volumen físico por ticket. Los reportes indican una tendencia hacia el abastecimiento diario y la compra de productos fraccionados para optimizar el presupuesto. El uso de promociones bancarias y descuentos constituye la herramienta principal para sostener los niveles actuales de actividad”.

En el rubro Farmacia, el único que registró un aumento interanual del nivel de actividad del 6,1%, el informe lo atribuyó al inicio de las campañas de vacunación y una mayor frecuencia de cuadros respiratorios. Según CAME, en ese rubro, “la condición de bien de primera necesidad de los productos permitió sostener el flujo de transacciones frente a las actualizaciones en las listas de precios. Las estrategias de comercialización mediante promociones bancarias y el uso de billeteras virtuales contribuyeron a sostener los niveles de ventas del período. Asimismo, se reportó una incidencia de los convenios con obras sociales y entidades estatales en el volumen de operaciones. El comportamiento de la demanda se orientó hacia la adquisición de medicamentos preventivos y el cumplimiento de tratamientos vinculados a la estacionalidad”.

Fuente: Misiones Online

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