El Banco Central (BCRA) difundió un informe que indica que cada cliente debe en promedio $5,6 millones a bancos y entidades no bancarias. Es un aumento del 75% respecto del año anterior. El reporte plantea que esta dinámica repercute en el consumo, en el crédito y en el funcionamiento general del sistema financiero.
La información combina datos del sistema bancario y del circuito digital y muestra que 6,2 millones de personas mantienen deudas tanto con bancos como con prestadores no tradicionales. El promedio se compone de $4,4 millones adeudados a bancos y $1,2 millones vinculados a prestamistas no bancarios, fintech, billeteras virtuales, supermercados, cooperativas y financieras. Actualmente, hay 542 empresas no bancarias otorgan crédito por un total de $11 billones, con préstamos personales creciendo 144% interanual y créditos con tarjeta aumentando 53%.
Hay un encarecimiento acelerado de la deuda
Además, el circuito no bancario presenta costos elevados y niveles de riesgo superiores al promedio. El informe detalla que, con una inflación anualizada del 23%, los préstamos personales de entidades no bancarias tenían una tasa nominal anual del 129%, mientras que las tarjetas bancarias aplicaban un 92%. Esas cifras generan un encarecimiento acelerado de la deuda y afectan a sectores que recurren a créditos de corto plazo.
De acuerdo al BCRA, las tasas de morosidad del 20% en préstamos personales, 27% en créditos para electrodomésticos y 18% en billeteras virtuales. Mientras la mora general combinada entre bancos y entidades no bancarias llega al 8,6% y sube al 15% en el segmento exclusivamente no bancario. Desde la entidad bancaria señalan que el incremento de la cartera en riesgo sugiere deterioro adicional en la calidad crediticia.
El crédito no bancario gana participación
El BCRA ajustó su política para aliviar la presión previa al proceso electoral. El informe explica que el apretón monetario de esa etapa reforzó la tensión sobre los créditos y que la posterior flexibilización de encajes apunta a “movilizar más dinero” para estimular la oferta crediticia. Esa medida se inscribe en un contexto atravesado por tasas altas, crecimiento del endeudamiento y mayores dificultades de repago.
El endeudamiento avanza a un ritmo superior al de los ingresos y al de la inflación, según el análisis del organismo. Esa diferencia incide en el consumo y en la operatoria financiera de empresas, comercios y pymes. En especial en un escenario en el que el crédito no bancario gana participación y los niveles de mora aumentan.
Fuente: Canal 12 Misiones
