Cada 22 de septiembre se conmemora el Día Internacional sin Automóvil, una jornada destinada a promover alternativas al uso cotidiano de los vehículos particulares y a generar conciencia sobre la movilidad urbana. La fecha propone reflexionar sobre la forma en que las ciudades utilizan el espacio público y sobre la necesidad de contar con sistemas de transporte más sostenibles.
La iniciativa se encuentra actualmente integrada a la Semana Europea de la Movilidad, que se desarrolla del 16 al 22 de septiembre y culmina con la tradicional jornada sin automóviles. La campaña promueve el transporte público, la bicicleta, los desplazamientos a pie y otras formas de movilidad limpia.
El origen de la jornada
Los antecedentes de las jornadas sin automóviles se remontan a la década de 1990, cuando distintas ciudades europeas comenzaron a organizar actividades destinadas a restringir temporalmente la circulación vehicular y recuperar las calles para peatones y ciclistas.
En Francia, la iniciativa “En ville sans ma voiture!” tuvo una experiencia temprana en La Rochelle y, en 1998, el país organizó la primera jornada nacional oficial de este tipo. Posteriormente, la propuesta se extendió a otros países de la Unión Europea y comenzó a consolidarse como una iniciativa internacional.
Para comienzos de la década de 2000, estas actividades ya se habían expandido fuera de Europa. Un documento de Naciones Unidas de 2005 registraba al 22 de septiembre como el Día Mundial Libre de Automóviles y señalaba que distintas ciudades realizaban actividades durante toda la semana para promover alternativas al automóvil.
Una fecha vinculada a la movilidad sostenible
Con el paso de los años, el objetivo de la jornada dejó de centrarse únicamente en prohibir o limitar la circulación de automóviles durante un día. La propuesta pasó a funcionar como una oportunidad para mostrar cómo podrían utilizarse los espacios urbanos cuando se priorizan otras formas de desplazamiento.
La Comisión Europea señala que las jornadas sin automóviles permiten que las ciudades prueben medidas de planificación, promuevan nuevas infraestructuras, evalúen la calidad del aire y conozcan la opinión de sus habitantes.
Además, el uso intensivo de vehículos motorizados está relacionado con problemas urbanos como la congestión, el consumo energético, la contaminación atmosférica y sonora y la seguridad vial. Por ese motivo, las iniciativas de movilidad sostenible buscan generar alternativas que permitan reducir la dependencia del automóvil.
La Semana Europea de la Movilidad
La fecha forma parte de la Semana Europea de la Movilidad, una campaña que se desarrolla cada año entre el 16 y el 22 de septiembre. Durante ese período, municipios y organizaciones impulsan actividades relacionadas con caminar, andar en bicicleta, utilizar el transporte público y promover otras formas de movilidad sostenible.
En 2026, la campaña tiene como eje “Movilidad para todos”, con especial atención a la accesibilidad y a la posibilidad de que personas de distintas edades puedan acceder a sistemas de transporte sostenibles. Más de 2.500 ciudades y municipios participan este año de la iniciativa.
