Cada 23 de julio se conmemora en Argentina el Día del Payador, una fecha dedicada a reconocer a quienes mantienen viva una de las expresiones culturales más representativas del folclore nacional: la payada, un arte que combina poesía improvisada, música y tradición.
La efeméride recuerda la histórica payada realizada el 23 de julio de 1884 entre el argentino Gabino Ezeiza y el uruguayo Juan Nava, en la ciudad de Montevideo. Aquel encuentro se convirtió en uno de los enfrentamientos más recordados del género y marcó un hito en la historia de los payadores del Río de la Plata.
El payador es un artista popular que improvisa versos, generalmente acompañado por una guitarra, abordando temas vinculados a la vida cotidiana, el campo, la historia, la identidad nacional y las costumbres. En muchas ocasiones, las payadas se desarrollan como un contrapunto entre dos intérpretes, quienes responden en forma de versos improvisados, demostrando ingenio, creatividad y dominio del lenguaje.
Con el paso de los años, la payada trascendió el ámbito rural y continúa siendo una manifestación cultural presente en festivales, encuentros tradicionales y celebraciones folclóricas de distintas provincias argentinas. Además de preservar las raíces gauchescas, representa una forma de transmitir valores, historias y conocimientos de generación en generación.
