Con el objetivo de valorar el abordaje integral e interdisciplinario en la salud sexual y reproductiva en los equipos de salud; fortalecer la prevención y detección temprana del abuso, la violencia sexual, el embarazo forzado en las niñas menores de 15 años se realizó la presentación, en el Congreso Nacional de Promoción de los derechos sexuales y reproductivos, del circuito de abordaje del Hospital Samic Iguazú.
La Directora del Hospital Público SAMIC Iguazú, Dra. Raquel Matkoski manifestó «comenzamos hace un tiempo, una serie de estrategias de prevención, detección y atención de ASI, Embarazos Forzados producto de abusos sexuales contra niñas y adolescentes, articulando desde los diferentes espacios de Salud y Justicia».
«Los profesionales de la salud pública, tenemos un rol protagónico; con sensibilidad y empatía, y está en nuestras manos ejercerlo con responsabilidad ética, social y moral porque nuestra intervención puede hacer la diferencia en la vida de esa NNA».
A lo que agregó, «cabe señalar que continuaremos concretando capacitaciones sobre estrategias de abordaje y trabajos en red con diferentes espacios sociales para crear conciencia a todas las personas de que todos tenemos derecho a gozar de salud sexual y reproductiva libre, con información, sin discriminación ni violencia».

En tanto la Lic. Luciana Salvador, Psicóloga del Servicio de Salud Mental Hospital Público SAMIC Iguazú señaló, «así como dice la bibliografía existente los profesionales de la salud mental en los casos de ASI actuamos en las urgencias y ¿qué significa esto? Significa que iniciamos un proceso basado en el acompañamiento y la contención de la niña, donde nos disponemos como un puente, un puente que conecta sus dudas con respuestas claras, su confusión emocional con la posibilidad de poder ir ordenando todo ese caos interno, sus miedos con la calma que necesitan. Nos disponemos como traductoras, y no me refiero al idioma sino más bien a poder explicarles e informarles sobre cada procedimiento al que son o serán sometidas. Estar, acompañar, contener y sobre todo escuchar. Escuchamos y no juzgamos, escuchamos relatos de miedo, de horror como también el de niñas y adolescentes en estado de manipulación, donde han naturalizado lo vivido, presentando muchas veces sintomatología de adaptación al ASI. Y seguimos acompañando ese proceso de entender, de recuperarse, de sanar esa herida psíquica para poder continuar con una vida libre de traumas y de dolor. Y así desde el principio se inicia todo el proceso legal, que es difícil pero necesario, ya que no solo implica una instancia obligatoria de realizar, sino que además tiene un efecto de reparación simbólica, más aún cuando la justicia castiga al abusador. Así también resulta fundamental el trabajo con la familia o personas significativas de la niña, para acompañar, contener y orientar en todo lo necesario, ellos también están afectados.
En los casos donde el ASI se acompaña de un embarazo, darle la posibilidad a la niña/adolescente de decidir sobre su cuerpo y su futuro implica uno de los primeros pasos para devolverles la autonomía y el ejercicio de sus derechos. En muchos casos el acceso a la ILE y en muchos otros la decisión de continuar el embarazo, dar en adopción o bien hacerse cargo de la crianza con la ayuda de familiares. En nuestra experiencia particular hemos asistido en la ILE y también en tres casos puntuales donde han decidido proseguir con la gestación y criar, estos últimos casos corresponden a adolescentes de entre 13 y 14 años de edad. Los procesos han sido diferentes, hemos aprendido muchísimo como equipo. Pero si hay algo de lo cual no quedan dudas es de que el respeto por la genuina decisión tomada por la niña o adolescente es el camino que debemos tomar como equipo, nada es traumático cuando se trata de responder a la voluntad y deseo de la víctima de ASI, lo único traumático ha sido lo vivido. La ILE en niñas específicamente ha demostrado ser reparadora devolviéndole justamente ese lugar de niña que le habían despojado, no alcanzan las palabras para transmitir el cambio que se percibe en una niña después de la intervención.

La Dra. Marisa Osicka, Abogada del Servicio legal del Hospital Público SAMIC Iguazú en su relato expresó: “Lo que pretendemos es hacer visible aquel camino que recorrimos como equipo, y mostrar el engranaje de una actividad compleja y difícil, útil y reconfortante como es la protección de niños, adolescentes y todas las personas con capacidad de gestar que han sido o podrían ser víctimas de violencias sexuales; bien sabemos que el sistema de salud tiene un papel fundamental porque es el ámbito adecuado para atender las consecuencias mediatas e inmediatas del abuso sexual infantil.”
“Muy a menudo, cuando se piensa en el Derecho, el enfoque es desde una perspectiva negativa, y me parece imprescindible cambiar ese paradigma, porque las leyes existen por una razón, la de proteger a la comunidad. En el sistema de salud, ocupamos un espacio esencial de protección en derechos.”
Desde el ámbito de la salud y la justicia, tenemos que empezar por creer y llevar a cabo las mejores prácticas, fomentar la especialidad o pericia en los profesionales de la salud que están interviniendo. Buscamos que las intervenciones se ejecuten correctamente y con el debido conocimiento, hacer énfasis en el trato de los agentes de salud y de nunca llegar a procedimientos que propongan revictimizar a las personas afectadas, y de promover herramientas médicas y de salud mental para las víctimas de agresión sexual. “El derecho puede ayudarnos a aumentar la confianza en los sistemas y enlazarnos con esa justicia que tanto buscamos para las víctimas, las personas que trabajamos en el Hospital Público SAMIC Iguazú ocupamos un espacio de participación esencial para la protección de Derechos. “

