A partir de la elección de este domingo queda casi completo el nuevo mapa político con el que el futuro presidente tendrá que gobernador desde el 10 de diciembre.
Con el nuevo mapa político en la mano, el futuro Presidente tendrá el desafío de construir alianzas con los gobernadores, una tarea que puede resultar dificultosa para Javier Milei, quien hasta aquí no fue capaz de construir poder propio en el interior del país, y menos trabajosa quizás para Sergio Massa al menos en el corto plazo.
La derrota de Patricia Bullrich en las generales de este domingo asestó también un duro golpe a los planes futuros de los nuevos gobernadores de Juntos -Maximiliano Pullaro en Santa Fe, Leandro Zdero en Chaco, Marcelo Orrego en San Juan, Ignacio Torres en Chubut, Carlos Sadir en Jujuy, Alfredo Cornejo en Mendoza y Claudio Poggi en San Luis-, que deberán acoplarse a la estrategia de convivencia desplegada estos últimos años por Gustavo Valdés en Corrientes, Gerardo Zamora en Jujuy y el mendocino Rodolfo Suarez.
El poder territorial de los gobernadores también será la llave para las futuras negociaciones en el Congreso, que desde el 10 de diciembre también tendrá nueva distribución tanto en Senado como en Diputados, con la incorporación de las bancas logradas por La Libertad Avanza que hizo una muy buena elección también en ese plano.
Lo que viene a partir de diciembre es una gran incógnita que permite imaginar una suerte de yin y yang de la política, donde las principales fuerzas se repelen pero a la vez se necesitarán y hasta, quién sabe, se complementarán.
