El ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, celebró la llegada del visitante un millón de 2026 al Parque Nacional Iguazú, pero advirtió que el volumen de ingresos no alcanza por sí solo para medir el desempeño económico de la actividad. En ese sentido, alertó sobre la reducción del consumo, el acortamiento de las estadías y el menor rendimiento que enfrentan numerosos prestadores.
“Quiero saludar a la familia Peralta Destefano, de Mar del Plata, que eligió Misiones y se convirtió en el visitante un millón del Parque Nacional Iguazú”, expresó Arrúa. La familia llegó en automóvil para conocer por primera vez las Cataratas y fue recibida por representantes de las empresas concesionarias, guardaparques y trabajadores del área protegida.
El millón de ingresos se alcanzó el sábado 29 de agosto, una semana más tarde que en 2025, aunque con considerable anticipación respecto de 2024. Para el funcionario, el acontecimiento representa una oportunidad para promocionar Misiones, pero también obliga a observar variables que permitan conocer el impacto real del turismo sobre la economía provincial.
“Celebramos su llegada porque es una oportunidad para mostrar nuestra provincia, pero tenemos que mirar más allá de las cifras”, sostuvo el ministro.
Menos consumo y estadías más breves
Arrúa ubicó el desempeño turístico dentro del contexto económico nacional y aseguró que el sector atraviesa un escenario complejo. Según explicó, la pérdida de capacidad de consumo modifica la manera de viajar y repercute sobre todos los integrantes de la cadena turística.
“El turismo no escapa a las políticas nacionales. Sufre sus consecuencias y se encuentra atravesando un escenario muy complejo: menor consumo, estadías más cortas y menor rendimiento económico para muchos prestadores”, señaló.
El ministro remarcó que la disminución de los días de permanencia en un destino no afecta únicamente a los hoteles. También reduce la demanda de restaurantes, excursiones, transporte, comercios y diferentes servicios vinculados con la experiencia del visitante.
“Cuando una persona modifica su forma de viajar, también cambia el movimiento económico del destino. Reduce sus días de estadía, consume menos alojamiento, gastronomía, excursiones y otros servicios. Y eso impacta directamente en cada uno de los eslabones de la cadena productiva”, explicó.
Frente a este escenario, Arrúa planteó la necesidad de adoptar una mirada integral sobre los resultados turísticos. Además de contabilizar el número de personas que ingresan a los atractivos, consideró necesario medir cuánto tiempo permanecen en Misiones y cuál es el gasto que realizan durante su estadía.
“Necesitamos mirar de manera integral: cuántas personas llegan, sí, pero cuánto tiempo se quedan y cuánto gastan”, afirmó.
El funcionario sostuvo que la Provincia deberá continuar promoviendo políticas públicas destinadas a movilizar el consumo, acompañar a las empresas y proteger la capacidad del turismo para generar empleo e ingresos.
“Debemos seguir trabajando y sosteniendo políticas públicas que impulsen el consumo, fortalezcan a los prestadores y potencien el turismo como verdadero motor económico”, concluyó Arrúa.
Fuente: Economis
