La muerte de Enrique Ramón Azamé, de 84 años, generó fuerte conmoción en Posadas. La Justicia investiga el caso como “muerte dudosa”. Sin embargo, en las últimas horas surgió una nueva hipótesis. Vecinos y allegados aseguran que el hombre recibió amenazas días antes.
Según indicaron, esas advertencias habrían ocurrido luego de que la víctima denunciara hechos de inseguridad en la zona de avenida Santa Cruz. Por eso, ahora crecen las sospechas de un posible ataque.
Cómo encontraron a la víctima
El hecho se conoció en la mañana del martes. Su hermano, Paulino, ingresó a la vivienda cerca de las 7. Allí lo encontró al borde de la cama y con un golpe visible en el rostro.
De inmediato pidió ayuda. Una ambulancia lo trasladó al Hospital Favaloro. A los pocos minutos, los médicos confirmaron su fallecimiento.
Primeras pericias y dudas
En un primer relevamiento, la Policía no encontró signos de violencia en la casa. Tampoco detectó desorden en el lugar. Aun así, los agentes secuestraron varios elementos para peritarlos.
Además, tomaron nota de la lesión en el rostro. Ese dato resulta clave para la investigación. Por eso, el juez ordenó la autopsia y la toma de testimonios.
Detenidos y avance de la causa
Durante la mañana, los investigadores demoraron a dos jóvenes que frecuentaban el domicilio. Horas después, detuvieron a un hombre de 42 años, también vinculado al caso.
Las mujeres fueron identificadas como Jazmín Miranda y Victoria Mia, ambas de nacionalidad brasileña. Todos quedaron a disposición de la Justicia mientras avanzan las pericias.
Hipótesis y testimonios
Familiares y vecinos afirmaron que Azamé estaba preocupado por la situación del barrio. Incluso, habían denunciado que la zona se volvió conflictiva en los últimos meses.
Según sostienen, esas denuncias generaron conflictos y amenazas directas. Por eso, la familia cree que podría tratarse de un ajuste de cuentas. Sin embargo, la Justicia aún no confirmó esa versión.
Qué se espera ahora
Los investigadores esperan los resultados de la autopsia. Ese informe será clave para determinar la causa de la muerte.
Además, continúan con el análisis de los elementos secuestrados y la toma de testimonios. Con esos datos, buscan reconstruir las últimas horas de la víctima.
El caso sigue bajo estricta reserva y mantiene en alerta a los vecinos de la zona.
Fuente: El Territorio
