El 26 de febrero de 1812, Manuel Belgrano creó la Bandera de Argentina a orillas del río Paraná, en la actual ciudad de Rosario. Aquel gesto, en pleno proceso de lucha por la independencia, marcó un hito en la construcción de la identidad nacional.
Belgrano tomó los colores celeste y blanco de la escarapela nacional, que ya utilizaban las tropas patriotas, y decidió confeccionar una enseña propia para distinguir a sus fuerzas de las realistas. La bandera fue enarbolada por primera vez frente a los soldados del Ejército del Norte, en un contexto de tensión militar y definiciones políticas.
En ese momento, el gobierno central aún no había autorizado la creación de un nuevo símbolo patrio. De hecho, la iniciativa generó reparos iniciales. Sin embargo, con el correr del tiempo, la bandera se consolidó como emblema de unidad y libertad.
Años más tarde, el Congreso de Tucumán la reconoció oficialmente como símbolo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Desde entonces, la bandera acompaña la historia argentina como representación de soberanía y pertenencia.
Cada 20 de junio, fecha del fallecimiento de Belgrano, el país conmemora el Día de la Bandera en homenaje a su creador y al legado que dejó en la construcción de la Nación
