Ayer fue un día especial. Desde Singapur, un niño de 7 años anunció la noticia más esperada: logró vencer a la leucemia. Se trata de Santino Rzesniowiecki, el pequeño misionero cuya lucha conmovió a miles de personas en Argentina y en el mundo.
Tras cuatro años de tratamientos, trasplantes y complicaciones, su cuerpito respondió y los médicos confirmaron que ya no tiene restos de la enfermedad. La noticia fue recibida con emoción en redes sociales, donde su familia compartió un video en la cuenta @amorporsantino con el mensaje: “Valor residual cero. No se detecta enfermedad”.
Santino, su mamá Natalia y su papá Érico están en Singapur desde abril. Allí recibieron atención en el hospital KK Women’s and Children’s, luego de que en Argentina ya no hubiera alternativas médicas. “Gracias a Dios, a los médicos y a Santino que resiste todo. También a todos ustedes que nos apoyaron e hicieron posible esta oportunidad”, expresó Natalia en diálogo con El Territorio.
La mamá contó que, pese a la buena noticia, los médicos recomendaron esperar dos semanas para evaluar la evolución. Si los valores sanguíneos no mejoran, podría necesitar un nuevo trasplante de médula de su papá. En ese caso, la familia analiza la posibilidad de hacerlo en Argentina para reducir costos.
En poco más de un año, Santino fue sometido a tres trasplantes de médula. El primero en el Hospital Gutiérrez de Buenos Aires, y los otros dos en Singapur. Cada intervención significó meses de recuperación y un gran esfuerzo económico. Actualmente, la deuda con el hospital asciende a más de 117 millones de pesos.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante el alias AMORPORSANTINO.ARG, a nombre de Érico Oscar Rzesniowiecki. “El gran monstruo ya no está. Ahora es momento de controlar su evolución”, resumió Natalia, feliz por esta nueva etapa en la vida de su hijo.
Fuente: El Territorio
