La vida renace en el Parque Nacional Iguazú con el nacimiento de pichones de vencejo de cascada (Cypseloides senex), una especie que encuentra en este ambiente protegido las condiciones necesarias para continuar su ciclo de vida.
El vencejo de cascada tiene uno o dos pichones por camada, y su período reproductivo se extiende desde fines de la primavera hasta principios del verano. Si bien se trata de una especie poco estudiada, actualmente biólogos y especialistas de la Administración de Parques Nacionales llevan adelante acciones de monitoreo e investigación, aportando conocimiento clave para la conservación y continuidad de la especie.
El vencejo de cascada es la especie emblema del Parque Nacional Iguazú y una de sus Especies Vertebradas de Valor Especial (EVVEs).
Pequeñas alas, una gran herencia
