La provincia de Misiones avanza en la consolidación de un moderno sistema de alerta temprana de incendios forestales. La iniciativa incorpora tecnología de punta para mejorar la detección, el monitoreo y la respuesta ante focos ígneos.
Con la puesta en marcha y ampliación del Sistema de Torres de Vigilancia, el Gobierno provincial refuerza la protección del bosque nativo y de las áreas naturales protegidas. Además, posiciona a Misiones como referente nacional en materia de prevención de incendios.
Un sistema con tecnología de última generación
El esquema se apoya en torres equipadas con cámaras de videovigilancia 360°, analítica de video con inteligencia artificial, drones y equipamiento específico. Esta combinación permite detectar columnas de humo en tiempo real.
A partir de esa información, se activan protocolos inmediatos de intervención. De este modo, se reducen de manera significativa los tiempos de respuesta ante posibles incendios forestales.


Según se informó, el sistema permite monitorear de forma continua amplias zonas del territorio provincial. A diferencia de las alertas satelitales basadas en focos térmicos, la detección visual del humo brinda mayor certeza. También posibilita verificar de manera directa el área afectada.
Misiones, única provincia con este esquema de alerta
Durante la presentación del sistema, realizada el mes pasado, el gobernador Hugo Passalacqua destacó el valor estratégico de la herramienta. Remarcó que Misiones es la única provincia del país que cuenta con un sistema de alerta temprana de estas características.
El mandatario subrayó la importancia de invertir en tecnología aplicada a la prevención de incendios forestales. También valoró el orgullo de que la provincia esté a la vanguardia en este tipo de soluciones.
Ubicación estratégica de las torres de vigilancia
Las torres están instaladas en puntos clave del territorio provincial. Una se encuentra en el Parque Provincial de la Sierra, en la zona sur. Otra está ubicada en el Parque Provincial Esmeralda, dentro de la Reserva de Biosfera Yabotí, en la zona centro.
La tercera torre funciona en un destacamento de guardaparques sobre la Ruta Nacional 101, en el Parque Provincial Urugua-í, en la zona norte. Cada estructura tiene unos 40 metros de altura y un alcance visual estimado de 30 kilómetros.


En conjunto, el sistema permite monitorear unas 849 mil hectáreas. Más de 460 mil corresponden a bosque nativo, lo que representa cerca del 30% de la superficie provincial.
Drones y respuesta rápida ante las alertas
Ante una alerta confirmada, las cámaras enfocan el área afectada. Luego se programa el vuelo de un dron para obtener imágenes y coordenadas precisas del foco ígneo.
Esta información permite que las brigadas se desplacen con datos concretos. Así pueden conocer el tipo de vegetación y la magnitud del incendio antes de llegar al lugar.
Articulación entre brigadas y fuerzas de emergencia
Una vez detectado un foco, el sistema notifica de inmediato al equipo de respuesta más cercano. Puede tratarse de Bomberos de la Policía de Misiones, Bomberos Voluntarios, brigadistas del Plan Provincial de Manejo del Fuego o guardaparques.
El primer equipo que arriba evalúa la situación. Si es necesario, coordina refuerzos y articula el trabajo con drones y sistemas de comunicación en tiempo real.
El ministro de Ecología, Martín Recamán, destacó que la detección temprana es clave para la prevención. Señaló que una intervención rápida reduce el impacto ambiental y optimiza el uso de recursos.
Más equipamiento y llamado a la responsabilidad social
El fortalecimiento del sistema se acompaña con una inversión sostenida en equipamiento y logística. En los últimos meses se incorporaron elementos de protección personal ignífugos y herramientas específicas para el combate del fuego.
También se sumaron mochilas forestales, equipos de ataque rápido, repuestos para vehículos y equipamiento informático para la central operativa.
En ese marco, el gobernador Passalacqua valoró el trabajo de brigadistas, guardaparques y equipos de emergencia. Recordó que la prevención de incendios es una tarea compartida. Si bien el Estado aporta tecnología y recursos, el cuidado del ambiente depende de toda la comunidad.
