Este viernes la Plaza 9 de Julio de Posadas fue el escenario del primer encuentro de la comunidad Therian, un evento que había generado gran expectativa y una amplia convocatoria digital entre jóvenes de distintos barrios. Sin embargo, a pesar de la notable convocatoria de decenas de personas, principalmente curiosos y simpatizantes, solo entre tres y cuatro asistentes portaban la vestimenta típica del movimiento, como colas y orejas de animales con los que se identifican.

Samuel, uno de los pocos therians que se presentó con atuendo, explicó el significado profundo de esta identidad para él, “Soy un perro, esto me llama la atención desde que tengo cinco años”.

El joven detalló a Canal Doce que “cuando tenía oportunidad, me cosía yo mi cola y orejas”. De este modo, describió que su expresión es un “estilo propio”, diferenciándose de otras expresiones como la cultura furry, aunque aclaró que también le gustan porque “tienen estilos propios con los disfraces”.

El encuentro, no obstante, estuvo matizado por una sensación de vulnerabilidad y el temor a la burla. Samuel compartió que se sintió emocionado por el encuentro, pero “cansado, porque hay gente que se burla o discrimina cuando venimos a expresar como somos y nos sentimos cómodos”.
Este temor no era infundado, ya que según reveló, “hay una cuenta de Instagram donde planeaban venir a burlarse, por eso no hay casi nadie. Avisaron que iban a venir a burlarse y proteger la plaza”, una amenaza que explicaría la baja participación de personas con atuendo a pesar de la alta expectativa generada.
Qué significa identificarse como therian
El término therian se utiliza para describir a personas que perciben una identificación interna con animales (no humanos). Dentro de la propia comunidad no existe una definición única, ya que esta vivencia puede interpretarse desde enfoques psicológicos, simbólicos, espirituales o personales. El rasgo común es la percepción de que una parte de la identidad no es completamente humana.
En los últimos años, esta forma de identificación ganó mayor visibilidad en redes sociales, especialmente a través de contenidos audiovisuales. En esas plataformas, algunas personas comparten experiencias personales, expresiones corporales o el uso de accesorios asociados a animales, como orejas o colas, siempre desde una vivencia que describen como involuntaria.
Fuente: Canal 12 Misiones
